Cuatro días para los que ya conocen las bodegas y buscan las mesas a las que no se llega: estrellas Michelin, el fuego de Mallmann y una cena privada en una finca cerrada al público, montada solo para vos.
Cuatro días para quien ya conoce las bodegas y busca las mesas a las que no se llega. El momento que
define este viaje es una cena privada en una finca cerrada al público, montada en exclusiva para vos:
sin otros comensales, sin agenda, solo tu mesa entre los viñedos.
Alrededor, los almuerzos con estrella Michelin —Riccitelli Bistró y Casa Vigil— y el fuego de
Mallmann. Un recorrido por la cocina de autor de Mendoza, a puertas cerradas y a tu medida.