Cuatro a cinco días en la zona más vanguardista de Mendoza: vinos de altura, arquitectura de autor y los íconos de culto de Gualtallary, Tupungato y Paraje Altamira, con los Andes siempre de fondo.
El Valle de Uco es la frontera de altura de la enología argentina: suelos pedregosos, noches frías y
vinos que se beben como una lectura del lugar. Estos cuatro o cinco días son una inmersión real,
no una pasada rápida.
Visitás los íconos —Zuccardi, Salentein— y también las parcelas de culto que casi no salen de la
finca. Todo privado, todo a tu ritmo, y completamente ajustable a tus fechas y a tus vinos preferidos.